(Selección de Josep Valls).

Denuncian condiciones laborales y sanitarias de papeleras en Uruguay

. lunes, 17 de septiembre de 2007

Por Martín R. Santos. La Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAPAL) en Uruguay ha realizado una investigación a pedido del Grupo Guayubira en la cual se denuncian las malas condiciones laborales y el uso de sustancias tóxicas en las plantaciones de eucaliptos que tienen las empresas papeleras Ence y Botnia (fotografía).
Según RAPAL, que publica su informe completo en su página web bajo el epígrafe 'Condiciones de trabajo y uso de agrotóxicos en viveros forestales', la situación en las plantas de Botnia no son "ambientalmente apropiadas, socialmente beneficiosas y económicamente viables".
En un primer lugar, el documento asegura que "la gran mayoría de los trabajadores son tercerizados y que el sistema de subcontratación adoptado resulta perjudicial para sus intereses". Además, "los contratados padecen inamovilidad funcional" --ya que "por más años que trabajen, nunca lograrán subir de escalafón"-- e inseguridad laboral.
En el caso del empleo femenino, el Informe constata que, aunque "las mujeres ocupan un porcentaje importante, la mayoría sólo puede desempeñarse como peones comunes, pese a realizar tareas especializadas tales como la clonación de eucaliptos".
En el capítulo salarial, RAPAL reconoce que "la remuneración es algo superior a la de otros empleos disponibles a nivel local" aunque esto no quiere decir que "los salarios sean buenos, puesto que, según el coletivo trabajador, apenas dan para sobrevivir y deben estar largas horas fuera del hogar".

Respecto a las condiciones sanitarias, quienes ahí trabajan denuncian que "las temperaturas en los viveros son superiores a los 40 grados". Además, suelen sufrir alergias en la piel, ojos e hipertensión, y no tienen derecho a revisiones médicas.
En cuanto a los agrotóxicos, es habitual es uso del funguicida 'Captan', una sustancia prohibida en Finlandia en el año 2001 y calificada como "cancerígeno" por el gobierno del Estado de California, ya que contamina el suelo y aguas subterráneas, es altamente tóxico para la flora y fauna local.
Aclaración: Si bien publiqué la info en el blog Noticias RSE y mi rol en Blog Responsable se circunscribe a la edición argentina, me ha ganado el impulso de comentar sobre este tema también aquí. El motivo por el cual me he tomado tal atrevimiento es que la instauración de estas pasteras -de origen finlandés y español- en el margen del Río Uruguay es, desde hace dos años, el eje de una controversia que llegó incluso al ámbito diplomático entre Argentina y Uruguay (siendo de gran relevancia para varias comunidades argentinas todo lo que ocurre al respecto).
En este caso, no se trata de la contaminación del río. Se trata simplemente de faltas al cuidado de las leyes uruguayas. Y en ese sentido considero que, así como la inauguración del puerto de Botnia mereció hace quince días la visita del presidente Tabaré Vázquez, estas faltas a también merecen la atención de la autoridad pública. De lo contrario, se estaría perdiendo un poco el fundamento y verdadero sentido que llevó a Uruguay a apartarse de su estrecha relación con Argentina: el verdadero desarrollo de sus comunidades.

Fuentes: Revista Chile Responsable, Rapal

Para acceder al informe de la RAPAL: aquí
Para acceder a la investigación completa: aquí