(Selección de Josep Valls).

No vamos ni en bici, ni en camionetas, ni en Merceces

. jueves, 22 de noviembre de 2007

Por Martín R. Santos. En varias ocasiones el Dr. Héctor Recalde (foto), diputado nacional y prestigioso abogado laboralista, miembro del Consejo de Asesores de Revista Sinergia, ha sido llamado “dipugremialista” o “diputado cegetista” (ligado a la CGT, Confederación General de los Trabajadores) y sus proyectos y opiniones rotulados como “antiempresa”. Ejemplo de ello son los artículos publicados por el portal de noticias Infobae.com, que pueden verse aquí.
Uno de los proyectos de su autoría que más revuelo ha generado últimamente es el que intenta convertir en remunerativos todos aquellos pagos que las empresas realicen como parte del salario a través de bonos o tickets de consumo (utilizables o canjeables en restaurantes y supermercados). El eje es evitar que las organizaciones –que suelen ser del sector privado, aunque también en las reparticiones del Estado es común pagar parte del salario con estos tickets- utilicen esta vía para eludir el pago de los aportes a la seguridad social correspondientes.

De acuerdo información publicada por el diario La Nación, se estima que son un 1,6 millones las personas que reciben de parte de 25 mil empresas un monto promedio de AR$ 230 mensuales (AR$$ 4400 millones anuales / U$S1400 millones aproximadamente). El movimiento de ese “no dinero” es sencillo, según lo explica en pocas palabras el periodista Raúl Dellatorre en Página/12: “por lo que se ahorran de aportes y sueldos, los empleadores les pagan una parte a los emisores de tickets, que harán la tarea de abrir surcos para su colocación en el mercado”. Claro que, con la sanción de esta ley, el empresariado dejaría de ahorrarse tanto dinero y el negocio dejaría de ser tan sencillo…
Quizás podamos encontrar ahí el camino más rápido para entender cómo se llegó a la denuncia del Dr. Recalde sobre el intento de soborno a uno de sus hijos, con el cual trabaja en su estudio profesional, por parte de un grupo de personas representantes de las empresas que emiten y comercializan estos tickets.
Aparentemente –todo está grabado por una cámara oculta y presentado como prueba ante la Justicia- dichos sujetos habrían ofrecido una coima cuyo monto equipararon “a una bicicleta, a una pick up o a un Mercedes Benz” a cambio de que el proyecto sea archivado, modificado para no perjudicar a las empresas o modificado para beneficiarlas, respectivamente.
Si bien la justicia determinará a su tiempo esta cuestión, creo que las personas, así como los Gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil, los medios de comunicación y las empresas mismas, deben tomar parte y asumir una postura que concuerde con sus convicciones, su moral o sus códigos de ética.
Para ello, hay que tener en cuenta que el tan discutido proyecto “antiempresa” no fue una idea caprichosa. El Dr. Recalde, como bien arguyó ayer ante el periodismo, viene trabajando el tema desde hace años y en oportunidad de elevar su idea al Congreso consultó a seis entidades: el Colegio Público de Abogados, Asociación de Abogados de Buenos Aires, Asociación Argentina de Derecho del Trabajo, Asociación de Abogados Laboralistas, Sociedad Argentina de Estudios Laborales y la Asociación de Magistrados Nacionales. “Todos, con los distintos aspectos que caracterizan los distintos dictámenes, fueron ratificatorios de la línea direccional del proyecto”, fundamentó.
Luego, cabría preguntarse si todas estas instituciones serán catalogadas como “antiempresa” si el proyecto finalmente se convierte en ley.
Personalmente, si así fuese, creo que muchas personas terminaremos asumiendo un pensamiento contra las empresas. Porque ahora que lo analizo, yo también estoy en contra de las empresas capaces de sobornar y de aquellas que en lugar de desarrollarse dentro de los límites de la ley actúan aprovechándose de los espacios débiles de la misma. De alguna manera, mi compromiso con la generación y difusión de conocimiento en materia de responsabilidad social, busca que sean cada vez menos las instituciones –públicas o privadas- que queden de la vereda de enfrente, donde se permite estacionar bicicletas, pick ups o Mercedes.

1 comentarios:

martabornia dijo...

Está muy bien,diría excelente ya que los tickets canasta o ese tipo de "pagos" no contribuyen y no cuentan al momento de percibir la jubilación o bien cuando se prorratea al momento de pagarte las vacaciones,1/2 aguinaldo,etc.y además es en negro y todo lo que es en negro es ilegal.
Un saludo.
Marta Bornia