Por Martín R. Santos. Esta semana se llevó a cabo en Buenos Aires la Conferencia Internacional IARSE 2010 “Rumbo a una Economía Sustentable e Inclusiva”. El programa incluyó 6 paneles, con 16 expositores y 1 proyección en las cuales se plasmaron presentaciones institucionales, políticas de sustentabilidad, programas de RSE y buenas prácticas empresariales (pueden ver el video de Fernando Legrand haciendo clic aquí).
El evento fue realizado para 400 personas que se hicieron presentes en la Sala Gaudí del NH Hotel. Pero lo más atractivo, al menos para quienes nos consideramos activistas de la RSE 2.0, fue que gracias a la tecnología de Cover It live y la predisposición del Nodo Digital de la RSE el evento fue seguido en directo por otras 210 personas desde diferentes países.
De dicha cobertura -a modo de resumen conceptual-, tomamos las 15 ideas que mejor representan la huella que dejaron la Conferencia, sus participantes y sus potenciadores/a: Jenny Melo (@NextBillionES y LaBuenaEmpresa), Fernando Legrand (@rseonline - RSEOnLine) y este cronista (@MartinSantosB - Revista Sinergia).
1) Luis Pagani, presidente de Grupo ARCOR, se apoyó en una lectura de su discurso que fue muy poco emotiva pero definió bien la política sustentable de su empresa al argumentar que su "compromiso se basa en múltiples procesos sustentables, el respaldo al desarrollo comunitario, el respeto por los derechos humanos y el cuidado al medio ambiente".
2) Como bien destacó Jenny Melo en su blog a lo largo de la #ConfIARSE (hashtag con el que pudo seguirse el evento en Twitter) se hizo demasiado hincapié en la motivación económica del vínculo de las empresas con la responsabilidad social. No es el único aspecto a tener en cuenta, por eso me gustó la idea integradora de Pagani: "en ARCOR preferimos hablar directamente de rentabilidad sustentable".
3) Pablo Montivero Araya, gerente general de Pepsico, planteó una política pensada desde la ética, la calidad de vida, el apoyo a la comunidad y el respeto ambiental. Pero lo destacado de su discurso estuvo en la triple línea práctica que hace a la sustentabilidad de su performance: "humana, ambiental y de talentos" y en su alejamiento de la línea asistencialista, aquella que desde la RSE busca complementar la función estatal. "Nosotros estamos para ser factores de cambio social", dijo; y agregó luego que el sostén de todos los programas en el largo plazo será el Walk the Talk.
4) Una de las preguntas cruciales -como muchas veces- se basó en la proporción presupuestaria de RSE respecto a la comunicación y el marketing de la misma. Entre imposibilidades y evasivas conferencistas, la respuesta llegó desde el timeline: "el tema de la comunicación de #rse es q todos quieren salir en Clarín y La Nación y descuidan lo 2.0, q es el ámbito natural" escribió @rseonline.
5) Respecto al rol de las finanzas en estas cuestiones, Darío Colman, referente de Vision Banco de Paraguay comentó que el objetivo de la empresa era llegar a brindar servicios a quienes estaban hoy excluidos del sistema. Contra lo que se cree comúnmente, si se capacita sobre la sustentabilidad de cada proyecto, el riesgo de invertir en prestarles dinero se reduce y por ende las tasas de interés no son las mismas que en el mercado capitalista tradicional.
6) Gema Sacristán (BID) se apoyó en el relato de Colman y advirtió que no puede haber desarrollo sin inclusión social e inclusión financiera. Explicó asimismo que los celulares y las redes sociales serán herramientas fundamentales para la integración y bancarización de los 250 millones de personas que no tienen acceso a financiación en América Latina.
7) Adolfo Brennan presentó formalmente la Red Argentina de la RSE, que tiene la conformación clásica de un think tank con el objetivo de discutir experiencias y articular ideas sobre sustentabilidad. Asimismo, anunció públicamente que el 23 y 24 de agosto organizarán el Primer Foro Nacional para abordar dos inquitantes temas: competitividad y cambio climático. La frase con la que cerró no es nueva pero es genial: "no existen empresas exitosas en sociedades que no lo son".
8) Ignacio Vaca de Osma, líder de IBM, inauguró el panel sobre tecnología vaticinando que el acceso a la información debe ser democrático y que para ello hay que garantizar el derecho general a acceder a dicha información. Su mensaje apunta a que la Internet 2.0 está pensada para que se acerquen a ella mujeres, jóvenes, docentes, escuelas, etc.; si esa misión fracasa, el resto no tiene sentido. Para pensarlo...
9) Javier Lozada, de Phillips, respaldó su presentación del programa EcoVision5 con un video innovador desde el cual la empresa anuncia que para 2015 su objetivo es mejorar un 50% la eficiencia energética de toda su cartera de productos. El fundamento de esta ambiciosa meta es que las empresas deben adelantarse a la falta de legislación que reina en muchas regiones, como por ejemplo en materias como recolección y reciclado de productos. El modelo de esta política es el mamógrafo digital "Mammodiagnost DR", que genera un ahorro de energía del 46% y evita el consumo de sustancias químicas para el revelado en su totalidad.
10) Eduardo Giménez, de Telefónica, comenzó diciendo que el dinero no puede comprarlo todo. Luego dio un buen ejemplo su modo de ver la realidad de las TIC's: si alguien cree que con un siple clic va a limitar el acceso a Internet a una criatura de 10 años está en error porque de entrada una lucha de ese tipo con las nuevas generaciones está perdida. Lo que hay que hace es educar educar y educar sobre las ventajas y riesgos que plantea la tecnología. La idea habría sido muy fuerte si se hubiera profundizado con acciones de la empresa en ese sentido.
11) Si bien utilizó una presentación repetida en otros eventos (con algunos agregados nuevos), Juan José Almagro (Grupo Mapfre, España) abrió la segunda jornada a pura reflexión: "Tendríamos que ser capaces de volver a la cultura del trabajo, la decencia y el esfuerzo". "Esta es una crisis de valores y de normas de conducta: cuando el capital se vuelve indecente y los directivos impacientes", sentenció luego. Claro: estaba hablando de reputación; y es lógico que se recurra a las bases de la ética y la moral para ello. Así lo observó Jenny Melo: "En el corazón de la conferencia de Almagro hay varias reflexiones filosóficas. Menciona a Platón y Nietzsche, entre otros".
12) Hablando sobre nuevos escenarios y desafíos, Alfredo Fagalde, de Manpower, dijo trabajar para quienes están en desventaja en el mercado laboral; advirtió el nicho de comprender a la Generación Y y de luchar para "reivindicar a las mujeres en la empresa". Lo que me llamó a la reflexión fue que, un día antes, el líder de IBM había hablado de cómo en EEUU hace 50 años los derechos de la mujer en la empresa ya eran reconocidos a nivel salarial (en Argentina todavía hay un largo camino por desandar en ese sentido).
13) Me gusta el pesimismo realista, porque nos empuja y desafía a replantear las cosas y no tomarlas simplemente como vienen dadas. Juan Jojé Almagro, que se destacó también por su empatía con el público, puso el acento en que la tan esperada ISO26000 no iba a resolver nada; y respecto a la GRI (Global Reporting Initiative) postuló que debido a su complejidad era preferible incorporar a sus criterios, algunos propios y otros sectoriales.
14) Esteban Casares, director de Tetra Pak, hizo hincapié en el ciclo de vida de sus productos. Lo interesante es que se plantea un proceso sustentable desde el principio hasta el final. El discurso incluyó un gráfico sobre la cadena productiva de los envases que bien lo representó: el mismo incluía el origen de las materias primas (TetraPak es primera empresa del mundo en lanzar un envase con sello FSC) y terminaba con el reciclado como parte de la cadena. Inmediatamente me acordé del Parque Navideño que la Fundación lanzó en 2009 ;)
15) En la ronda sobre agronegocios y sustentabilidad, lo mejor estuvo a cargo de Daniel Lucci (Grupo Lucci) quien recordó que pensando en las posibilidades de realizar negocios sustentables fue que crearon la primera planta de biogás en el Noroeste argentino. Desde la cuestión práctica de la RSE, reconoció que fue fundamental el rol del Estado para la promoción de programas de producción limpia. A veces no se trata sólo de establecer alianzas y compartir laureles, sino de crear el marco adecuado para que las oportunidades lleguen a concretarse.
Nota del editor: espero haya muchas otras conferencias y muchos otros encuentros del Nodo Digital de la RSE. Salud!
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Conferencia IARSE 2010: la huella de las exposiciones, en 15 ideas
Parcialidad en la prensa argentina
Por Martín R. Santos. El Observatorio de Medios de Argentina presentó hace un par de semanas la observación y análisis de la cobertura realizada por los diarios Clarín, La Nación, Página 12 y Crítica de la Argentina sobre la crisis registrada entre las entidades patronales del agro y el Estado Nacional, durante el período que abarca del 1 al 15 de junio de 2008.
Salvo alguinas excepciones, la conclusión final fue que "la sociedad argentina careció de información amplia, plural y de voces suficientes; y alerta sobre la unilateralidad y la utilización de recursos de manipulación, descontextualización y tergiversación que evidenciaron las coberturas de los diarios Clarín y La Nación , en muchos casos lesivas de la institucionalidad del país".
En otras palabras, el trabajo, que fue llevado a cabo siguiendo un marco teórico y metodológico propuesto por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, dice que los medios de comunicación no cumplieron con su rol social.
Evidencia, en dicho sentido "una marcada tendencia a privilegiar como fuentes, sujetos y actores de la información analizada a las cuatro entidades patronales del agro y, consecuentemente, a relativizar no sólo al Estado Nacional sino a otras fuentes, sujetos y actores, como partidos políticos, organizaciones sindicales, movimientos sociales, asociaciones de consumidores, universidades, etcétera".
Dicha parcialidad está directamente relacionada a la misión corporativa de cada medio, que se determina por cuestiones ideológicas o, cuanto menos, políticas. Los medios hacen alianzas y ponen en tapa los temas y referentes que consideran oportunos de acuerdo a sus propios intereses. Eso no es novedad.
Pero creo que además de esa misión empresarial, hay una necesaria función social que los medios no deberían hacer a un lado. Porque si eso sucede, como se anuncia en el presente estudio, cualquier otro tipo de acción responsable que se lleve a cabo en nombre de tales medios perderá su rumbo.
Tener una fundación que se insmiscuya en el mundo de la RSE en representación del diario tal genera un gran valor; claro. Pero no podrá éste capitalizarse efectivamente si tal diario no respeta el mayor interés que puede tener la comunidad con la cual interactúa, que es el de ser informada.
Pensando en términos de sostenibilidad, incorporar realmente el compromiso de informar a los objetivos de ganar dinero es mucho más desafío y genera mucho más valor que organizar un taller de RSE para unas pocas empresas aunque el mismo tenga páginas y páginas destinadas a su difusión.
Es más: siempre es bienvenido cualquier aporte de cualquier empresa que decida tomar acciones responsables. Pero hay prioridades que deben ser asumidas como tales. Y en este caso, informar es mucho más que una decisión responsable del diario que va más allá de lo que se le puede exigir. Por eso se habla del "deber de informar" y del "derecho a ser informado" para identificar el rol que cada una de las partes debe o puede asumir. Informar es algo que la gente exige y quiere. Y es algo que la democracia necesita. Si los medios no informan, entonces van a estar en deuda con la comunidad. Y si están en deuda con la comunidad, deberían primero tratar de resolver estos asuntos básicos para luego poder hablar de sus acciones de RSE. Se trata simplemente de caminar seguro antes de empezar a correr.
Pueden leer el Informe completo del Observatorio de Medios haciendo clic aquí.
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Tener ‘líder’ en RSC, la tendencia de los bancos en Argentina
Por Martín R. Santos. La banca tiene dos caras. Por un lado, la que ven quienes creen en una revolución encabezada por las microfinanzas, tal como dijo el Secretario General de la Fundación BBVA, José Moreno, en uno de los seminarios de ÈTNOR (España), amparado en el dato de que “ya existen a nivel mundial más de 3000 entidades que se dedican al microcrédito y dan servicio a 120 millones de personas”.
Por otro, la que ven quienes piensan como Juanjo Martí, que en ocasión del fraude megamultimillonario que sufrió Societe Generale se preguntó ¿qué clase de profesionales –y con qué grado de ambiciones irreales, agrego yo- se están formando en el sector como para llegar a estas situaciones?
Entre esas dos caras, la de la revolución o la de la ambición desinteresada, la del bien o el mal, existe un aspecto que es cierto y comprobable, por cuanto algunos bancos se esmeran en mostrar un cambio.
Quizás no sea momento de hacer un análisis en Argentina como el que hizo Cristina Almirall acerca de los productos éticos ofrecidos por las compañías en España (en gran medida potenciados por el incremento de los fondos de inversión). Pero sí se puede descubrir una estrategia enfocada en la identificación de las acciones de RSE con una persona líder, responsable de llevar adelante las acciones así como de representar a la institución públicamente.
Aquí en Buenos Aires, donde el sistema financiero nacional tiene su epicentro, es muy poco probable que el usuariado conozca si los fondos depositados en los bancos están siendo utilizados para financiar la venta de armas o el tráfico de drogas de diseño. Esa cultura no ha llegado y tiene que ver, sin dudas, con el consumo responsable.
Pero si bien el contagio que asumimos es lento, se siguen los pasos de cerca, pues la mayoría de los bancos que funcionan a nivel local son de capitales extranjeros y en definitiva terminarán adoptando el mismo rumbo. Como dijimos, no necesariamente lo harán con los mismos medios. Una de las razones para ello puede ser que la imagen de la banca está tan golpeada luego de la reacción adoptada por el sector ante la crisis de 2001, que la estrategia ética no pueda simplemente importarse. Además, luego de esa nefasta etapa, no están dadas las condiciones de confianza mutua que se necesitan para que los bancos vuelvan a confiar en la gente y para que la gente vuelva a confiar en los bancos.
La reputación es, respecto a esa necesidad simbiótica, un factor clave. Mucha gente lo sabe y la estrategia está por ahora más enfocada en las personas que encabezan las acciones, sus líderes, que en productos asumidos dentro del discurso de institucional. El liderazgo y los proyectos, prevalecen, por ahora, sobre el producto mostrado.
La tendencia se marca, por ejemplo, en casos como los de Constanza Gorleri, al frente del área de RSC de Banco Galicia; Gonzalo Verdomar Weiss y Guillermo Bonahora, al mando de las relaciones institucionales de BBVA Banco Francés y Santander Río, respectivamente; e incluso de Enrique Morad, desde la Comisión Directiva de Fundación Bank Boston (ahora Standard Bank). Sus presencias en premios, congresos, jornadas y seminarios son realmente un medio para plasmar un trabajo en la materia que bien lo vale.
En 2006, como miembro del Foro Ecuménico, Weiss tuvo a su cargo la presentación de un trabajo encomendado en el que se destaca “que la confianza es fundante en la construcción del pacto social que permite desarrollar una sociedad”. Este tipo de trabajos académicos tienen mucha incidencia y a mi parecer marcan un rumbo. Son un reflejo, además, de una proyección a largo plazo y alejado de las acciones de marketing que suelen emparentarse a cuanta acción venga de los bancos (el descreimiento hacia el sector es uno de los más pronunciados).
Ese tipo de respaldos, como el que dan a Revista Sinergia, Banco Nación y Banco Galicia, insisto en destacarlos. Porque son los que acompañan el resto de las acciones de responsabilidad social (Banco Nación tiene, así como la mayoría de los bancos de países desarrollados, un producto crediticio de asistencia social). Son los que a la larga, y en la medida que se condiga su discurso con su compromiso real, podrán contar con la confianza de la gente.
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